El CEO de Mobileye Amnon Shashua se retira mientras la empresa se adentra en robotaxis y robótica
Amnon Shashua, fundador y CEO de Mobileye, planea abandonar la dirección después de casi tres décadas, justo cuando la empresa se adentra en vehículos autónomos y robots humanoides.
El fundador y CEO de Mobileye, Amnon Shashua, tiene previsto retirarse del puesto de dirección después de casi tres décadas, justo cuando la empresa se adentra en robotaxis y robots humanoides.
Shashua seguirá siendo CEO hasta que Mobileye contrate un reemplazo, según una presentación regulatoria del jueves.
Historia y evolución de Mobileye
Mobileye comenzó fabricando chips de visión por computadora basados en la investigación académica de Shashua en la Universidad Hebrea de Israel, y se convirtió en un proveedor importante de los chips que impulsan las características de seguridad automotriz y asistencia al conductor. Tuvo la oferta pública inicial más grande en la historia de Israel, fue adquirida en 2017 por Intel por 15 mil 300 millones de dólares, y luego se separó como empresa que cotiza en bolsa en 2022, aunque Intel sigue siendo su mayor accionista.
Bajo Shashua, Mobileye también se movió más allá de vender chips a fabricantes de automóviles y comenzó a construir sus propios sistemas que manejan la conducción autónoma, que ahora suministra a Volkswagen y su subsidiaria MOIA.
Nuevo capítulo: Robotaxis y robótica
En enero, la empresa adquirió Mentee Robotics, la startup de robótica humanoide de Shashua, por 900 millones de dólares, que Shashua describió como parte de "Mobileye 3.0", la próxima fase del negocio enfocada en robótica e IA automotriz.
Mobileye también anunció en junio que se expandiría más allá de su estado de proveedor para lanzar su propio servicio de robotaxi en una ciudad de Estados Unidos en 2027.
La partida de Shashua marca el fin de una era en la que la empresa bajo su liderazgo pasó de ser una startup académica a un proveedor global de tecnología autónoma crítica, posicionándose ahora en la frontera de los vehículos autónomos y la robótica humanoide.
Fuente: TechCrunch
